Dormitorios: Los olvidados del hogar 1

Durante mucho tiempo los dormitorios han sido una de las estancias más olvidadas a la hora de decorar (obviando los pasillos, pero de éstos hablaremos en otra entrada). Esto es debido a la concepción de que solo los utilizamos para dormir, sumado a que no es un lugar donde los invitado entren, por lo que no les hemos prestado la atención que se merecen.

«El dormitorio es tu templo, el lugar donde relajarte, descansar y mimarte»

Cabezal Ankara y Mesita Malkara

La realidad es que tu dormitorio es lo primero que ves al levantarte y lo último al acostarte. Es tu templo, el lugar perfecto para relajarte, para descansar y para gozar de un ratito de ternura y mimos.

No olvides que el dormitorio es la estancia más personal de la vivienda, por lo que su estilo y decoración han de reflejar, más que en cualquier otra estancia, la personalidad de quienes los ocupan.

En este blog te enseñamos varios trucos para conseguir el dormitorio perfecto:

Cabezal Ankara y Mesita Antalya, acabado nogal.
  • Si tu dormitorio no es muy amplio no tienes por que prescindir de una cama pequeña o de un bonito cabezal, la clave es hacerte con una cama baja para que visualmente tengamos sensación de amplitud.
  • Escoge un punto focal. Éste será el elemento protagonista en el momento en el que entras en la habitación, en nuestra opinión, un bonito cabezal es suficiente para llamar la atención sin sobrecargar la estancia.
  • Si te decantas por un cabezal bonito, olvídate de los cuadros. Como ya hemos comentado, el dormitorio tiene que ser una estancia que transmita calma, por lo que inundarlo de objetos decorativos, no es buena idea.
Cabezal Alanya y Mesita Manán, acabado natural.
  • Las mesitas de noche tienen que ser un elemento secundario pero funcional. Es el mueble que acompaña a la cama, no el que le roba el protagonismo, por lo que te recomendamos que no tengas más de dos o tres objetos en la mesita (una lámpara, un libro y poco más).
  • En cuanto a los textiles de la cama, hay que conseguir que ésta sea apetecible, utiliza fibras naturales como el algodón, el lino o la lana y ahógala entre cojines mullidos. Todo en colores neutros como el blanco, el beige o el gris.
  • Por último, completa el look de tu dormitorio con un tocador o un bonito espejo. Éstos aportan sensación de amplitud y son el elemento perfecto ya que son funcionales a la vez que estéticos.
Cabezal Adana, mesitas Antalya y espejo Guayana, acabado Roble.

Recuerda que el objetivo principal de esta estancia es transmitir paz, seguridad y calma, por lo que utiliza materiales naturales, como la madera en tus muebles y pinta de colores suaves, un color vivo en este lugar conseguirá el efecto contrario para el que está destinado.

¿Y tú? ¿Sientes que tu dormitorio es tu templo?

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